domingo, 26 de octubre de 2008

Notas de lector de los cuentos de Salinger

Un día perfecto para el pez plátano

El cuento comienza con un narrador en tercera persona describiendo las acciones de una chica que intenta comunicarse telefónicamente con su madre desde un hotel. El narrador se detiene en los detalles más banales de la conversación, con la idea de crear un pacto de credibilidad con el lector.
El tiempo de la historia es lineal y coincide con el tiempo del relato.
Hay una charla telefónica entre la chica y su madre donde el narrador se preocupa por crear una identidad de cada personaje.
El narrador utiliza a los personajes, en esta charla telefónica, para contar cosas del pasado. Son los personajes quienes se encargan, en mayor parte, de contar la historia.
Lo que cuentan la chica y su madre es la clave para entender los comportamientos de Seymour, el esposo de la chica.
Me atrevo a dividir la historia en dos partes: la primera esta basada en la charla telefónica que mantienen la chica y su madre, donde se anticipa quien será el personaje principal de la segunda parte de la historia; la segunda parte se basa en el personaje que fue anticipado en la primera parte. El personaje es Seymour, un muchacho que estuvo en la segunda guerra mundial, y sufrió las secuelas de esa experiencia. Seymour es un hombre con mentalidad de niño. Se hace amigo de niñas pequeñas, con las cuales mantiene un mismo código. Ese código que se basa en la imaginación y en la inocencia que tiene los niños. Ese código que para los adultos es incomprensible, y que por eso lo consideran un loco.
La historia 2, la historia secreta que define Piglia, en este cuento seria las secuelas que dejo la experiencia de la guerra en Seymour. Secuelas incomprencible para quienes no vivieron esa experiencia. La historia secreta da cuenta de la incompatibilidad entre dos mundos: el de los que participaron de guerras, con el de los que no participaron.


El hombre que ríe

El narrador de este cuento coincide con uno de los personajes. La historia se cuenta en primera persona y se basa en el recuerdo de hombre adulto que cuenta una etapa de su niñez.
Este cuento tiene dos historias visibles en la superficie, una historia dentro de otra. La historia madre es la que cuenta el hombre, cuando recuerda que fue parte del grupo denominado ¨ Comanches ¨. Grupo que tenía como jefe a un muchacho de unos 23 años creador de la segunda historia visible en la superficie: ¨ El hombre que ríe ¨.
El jefe, así era como lo llamaban los comanches, les contaba en el autobús que los trasladaba de un lugar a otro, la historia de un niño que había sido secuestrado, y que por no obtener el dinero del rescate, sus secuestradores le desformaron el rostro convirtiéndolo en un moustro. Con el tiempo este niño se venga de sus enemigos asesinandolos.
Esta historia del hombre que ríe se entrelaza fuertemente con la de los comanches, porque el hombre que ríe termina siendo un referente muy importante en sus vidas, todos se sienten ser legítimos herederos del ¨ hombre que ríe ¨.
La historia del jefe y su novia es contada desde el punto de vista de un niño, por eso hay situaciones que el narrador cuenta, pero no comprende.
Creo que la historia 2 de este cuento, la historia secreta, puede llegar hacer la relación entre la historia de amor entre el jefe y la chica, una historia que termina con la separación, y la historia de ¨ el hombre que ríe ¨ que termina con su muerte.
Se puede entablar una relación entre la muerte y el final de un amor. Cuando una relación se termina, una parte de uno muere.
Es muy conocida la frase ¨ hay amores que matan ¨. Creo que Salinger quiso demostrar ese tipo de amor y utiliza la muerte de ¨ el hombre que ríe ¨ para demostrar el sentimiento del jefe.
Además, la muerte y el amor, son dos cuestiones que superan a la comprensión de los niños. Por eso, el narrador de la historia no sabe como describir lo que siente y solo dice: … recuerdo que me temblaban las rodillas. Unos minutos más tarde, cuando bajé del autobús del jefe, lo primero que ví fue un trozo de papel rojo que el viento agitaba contra la base de un farol de la calle. Parecía una mascara de pétalos de amapola. Llegué a casa con los dientes castañeteándome convulsivamente, y me dijeron que me fuera derecho a la cama.

Frases para tarjeta de escritor

¨ Para mí, el mayor placer de la escritura no es el tema que se trate, sino la música que hacen las palabras ¨, Truman Capote.


¨ Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto. Es un hábito ¨, Aristóteles.

viernes, 24 de octubre de 2008

Nota de lector: Piglia/Carver

Ricardo Piglia hace unas diferencias entre el cuento clásico y el cuanto moderno. Para eso desarrolla dos tesis.

En la primera tesis determina que un cuento siempre cuenta dos historias.
En el cuento clásico se narra en primer plano siempre la historia 1 y se construye de forma secreta la historia 2.
En los cuentos clásicos la historia secreta aparece en la superficie en el final.

En la segunda tesis se determina que ¨ la historia secreta es la clave de la forma del cuento y de sus variantes ¨.
En el cuento moderno se deja de lado al final sorpresivo y se trabaja la tensión entre las dos historias sin llegar a resolver ninguna. Lo secreto está en lo no dicho, en eso que se sobreentiende.

Los cuentos de Raymond Carver entran en la categoría de cuentos modernos.
En el cuento ¨ ¿Por qué no bailais? ¨ se pueden encontrar 2 historias.
La historia 1 es la separación de una pareja donde el hombre decide colocar todos los muebles de su casa en el jardín para venderlos.
La historia 2 es la unión de dos jóvenes que emprenden la búsqueda de muebles para amueblar su departamento.
Aparecen estas dos historia contrapuestas: por un lado la separación, y por el otro la unión.
No me queda bien en claro si las historias llegan a resolverse. Se podría decir que la historia 1 resuelve a la historia 2, y viceversa: el hombre se deshace de los muebles que le recuerdan a su mujer; y los chicos formalizan la unión juntándose, compartiendo un mismo hogar, comprándole los muebles al hombre.

jueves, 23 de octubre de 2008

Consigna a partir del azar: La Carta

Nombre y Apellido: Carolina Di Martino
Lugar: Mar del Sur
Fecha: 27 de Diciembre
Fragmento de canción: Mamamia, here go again


Buenos Aires, 27 de Diciembre de 2008

Querido Pedro Ramírez:

Hola, mi nombre es Carolina Di Martino, usted no me conoce pero yo sí a usted.
Lo que le voy a contar lo va a sorprender y quizás sienta un rechazo hacia mi persona, soy conciente de eso.
Bueno, mi madre se llama Maria Di Martino, nosotras somos de Mar del Sur, de su pueblo natal. Quizás, usted se acuerda de ella. Mi madre me contó que ustedes se habían conocido hace exactamente 30 años, el 27 de diciembre de 1978, en plena dictadura militar.
Ella recuerda con mucha claridad ese día. Ustedes estaban en la casa de un amigo que tenían en común, con motivo del festejo de fin de año. Según mi madre, usted era un joven apuesto y con mucha personalidad. Esa noche se fueron juntos de la fiesta y comenzaron un noviazgo que duro tan solo tres meses.
Durante ese tiempo, en el que ustedes fueron novios, ella fue muy feliz. Recuerda las tardes en que caminaban por la playa y lo cariñoso que usted era con ella; de las salidas al cine y a los boliches donde bailaban su canción favorita del grupo Abba. Mi canción favorita es la misma que la de mi madre, esa que dice: Mamamia, here go again.
Durante esos meses mi madre llegó a enamorarse de usted, pero no podía decir nada porque sus padres eran capaces de matarla. Ella se enteró que usted era parte del grupo paramilitar Montoneros, pero nunca se lo quiso preguntar por temor a que fuera cierto. Su temor era que usted la abandonara por saber cosas que lo podían poner en peligro, por lo tanto decidió callar.
La noche anterior a su partida, mi madre se escapo de la casa de sus padres por la ventana de su habitación para encontrarse con usted en una casa abandonada. Esa fue la última noche que se vieron. Usted le había dicho que tenía que hacer un viaje a la capital, pero no le dijo el motivo de ese viaje.
Días más tarde, mi madre se enteró que usted se fue a la capital para unirse a la revolución. Se angustió mucho. Temía que usted fuera a morir.
Al mes, mi madre se enteró que estaba embarazada, no sabia que hacer, trato de ocultar el embarazo, pero con el tiempo tuvo que confesárselo a sus padres. Ellos querían que abortara, pero ella decidió hacerse cargo de su embarazo.
Mi madre siempre me dijo que yo era el fruto de ese amor que se tenían. Ella intentó buscarlo, pero le habían dicho que usted había muerto en un enfrentamiento con los militares.
Después de muchos años yo mantenía la ilusión de que estuviera vivo y decidí buscarlo.
Hoy lo encontré gracias a un amigo que se fue a la capital y logró ubicar su paradero. Mi amigo me dijo que usted tiene esposa e hijos.
No piense mal. Yo lo busqué porque solo quiero conocerlo. No pretendo que a mis casi 30 años cumpla su función de padre. Solo quiero que me conozca a mí y a mis dos hijos.
Lamento haberlo molestado, solo le pido que si lo siente en su corazón me responda esta carta.

Con cariño, su hija Carolina Di Martino.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Auto evaluación 1

Continuando con mi libro de escritor que inicié para el primer bloque de la materia, reafirmo el cambio que viene sucediendo desde el momento en que se inicio la cursada.
Me refiero al modo de leer los textos. Hasta aquí hemos leídos autores como Capote Walsh, Caparros, Ulibarri y muchos más. Textos que quizás ya los haya leído antes, pero no de la manera que los leo ahora.
Creo que textos como los de Ulibarri, Cassany y Alvarado son los manuales para leer a otros autores como Caparrós, Capote o Walsh.
¿A que me estoy refiriendo?
Me refiero a que los primeros autores mencionados desarrollan en sus textos las formas, técnicas o normas de escribir. Por eso, el hecho de leer texto de tipo manual es un recurso valiosísimo para poder agarra una crónica o una novela y comprenderla de la mejor manera posible.
Aparte, Leyendo se aprende a escribir, pero solo si se lee con atención y esforzando la mirada para ver mas allá de las palabras. Lograr ver las estructuras y los estilos es un paso importante para mejorar la escritura de uno mismo. No se trata de copiar sino de adquirir todos los conocimientos suficientes para que en el momento de la metamorfosis, el cambio de lector a escritor, uno pueda elaborar con todo lo que tiene un estilo propio.
Bueno en ese camino estoy yo. Por el momento sigo recogiendo conocimientos y voy tratando de crear un estilo. Estoy en una etapa de experimentación y como dije en mi primera entrega del diario de escritor creo que se trata de un proceso a largo plazo.
Sin embargo, creo que voy por buen camino.
En comparación con la entrevista, en mis crónicas preste más atención a los tiempos verbales, una cuestión que siempre me trajo problemas. Creo que de a poco lo estoy corrigiendo.
En el taller de escritura estoy aprendiendo mucho más de lo que aprendí en 11 años de primario y secundario, así que sigamos por este camino

Un Movimiento transformador

El Festival Nacional de Cine y Video Documental es organizado por el Movimiento de Documentalistas desde 1997. Las últimas 5 ediciones se llevaron a cabo en La Plata, Córdoba y Mendoza, en 2003; en San Salvador de Jujuy y Comodoro Rivadavia, en 2004; Buenos Aires en 2005; Villa Maria, Resistencia, Olavaria y Concepción del Uruguay en 2006 y Buenos Aires en 2007. Este año, 2008, se esta realizando en Buenos Aires, en el barrio de San Telmo.

Sobre una pantalla se proyecta la imagen de Ernesto ¨ Che ¨ Guevara acompañada con un título: Importar la revolución. Se trata de uno de los tres documentales que serán exhibidos en la apertura del X Festival de Cine y Video Documental.
Algunas de las personas que llegan al evento buscan la mejor ubicación para ver las películas, mientras que otras buscan a algún conocido. Yo no busco nada, solo espero.
 Muchísimas gracias por estar acá. Nos aventuramos nuevamente a mostrar una cantidad de materiales que no tienen salida ni recorrido por ninguno de los medios audiovisuales públicos y comerciales -, así nos da la bienvenida Claudio Zucchino, coordinador general del Festival y miembro del Movimiento de Documentalistas.
- Acá tienen, no solo la oportunidad de exhibirse, sino también de formar parte de una muestra de preselección de documentales que después van a estar compitiendo. Hay un jurado de personas competentes que con el tiempo han adquirido conocimientos tanto en la realización, como en la producción de los documentales.
Este grupo de personas que excede al conjunto que compone el jurado, son personas unidas y motivadas por las ganas de contribuir al enriquecimiento y transformación del documental en simultáneo con la transformación de la realidad diaria. Una transformación que tuvo sus inicios hace 12 años.

Entre la mirada y la acción

En 1996 se produjo el primer encuentro de un grupo de documentalistas independientes encabezado por la propuesta de analizar la relación entre documental y ficción. La primera idea funcional y que dio lugar a la construcción del movimiento fue la idea de ¨ el documentalista entre la mirada y la acción ¨. Ese fue el nombre de la primera publicación del Movimiento, una revista que acompaño el primer Festival Nacional de Cine y Video Documental organizado en 1997, en Avellaneda.
- Nuestra preocupación pasaba por sentirnos navegando entre la mirada, es decir el encuentro, y el movimiento, es decir la acción , explica con la mirada perdida Miguel Mirra, director del Festival y miembro del Movimiento.
- En esa época nos llamábamos ¨ Encuentro de Documentalistas, y con el paso del tiempo nos dimos cuenta que todavía nos estábamos encontrando y era hora de pasar a la acción. El documental es acción.

Independencia del poder político y económico

Para la organización del primer Festival este grupo de emprendedores, con el afán de transformar la realidad social, aceptaron el ofrecimiento del municipio de Avellaneda de hacer los afiches para promover el Festival. Dos días antes de la apertura, cuando los afiche estaban listos para salir a las calles, se dieron cuenta que en la parte inferior estaba el nombre del intendente del distrito, como si el Festival fuese parte de su gestión. No podían permitir que esos afiches salieran de esa forma a las calles, así que tijeras en mano cortaron la parte inferior de los carteles y los publicaron esa misma noche. El festival fue un éxito y nadie se atrevió a reclamarles nada.
Aquella noche de las tijeras en mano forjaron la segunda idea funcional del Movimiento: ser independiente del poder político y económico.
- Estamos muy agradecidos a los realizadores que año tras año confían en nosotros. Hace diez años que venimos trabajando absolutamente independientes del estado y sus instituciones, porque vamos comprendiendo que solo entre nosotros podemos tener la lealtad y solidaridad suficiente para ayudarnos en cualquier circunstancia. Si tenemos apoyo de las instituciones bien, y sino lo hacemos igual. Y bueno, hace diez años que lo hacemos igual, jajaja  frente al publico Miguel Mirra les agradece a aquellas personas que intentan día tras día transformar una realidad alguna vez in imaginada.
El nombre de ¨ Movimiento de Documentalistas ¨ lo adoptaron cinco años después, luego de tomar una decisión drástica pero primordial para el Movimiento: romper con los lazos burocráticos del municipio de Avellaneda.
- Dejamos en el camino a muchos compañeros hasta allí muy valiosos, pero que no se animaron a correr el albur de un camino sin retorno y prefirieron mantenerse a la sombra del aparato institucional , me cuenta Claudio con la mirada triste recordando a aquellos que alguna vez fueron sus aliados y que hoy están del bando contrario.

Un volver a empezar

Luego de una separación que resultó dura, en el aspecto emocional y de amistad, entre las integrantes del movimiento; y de una separación menos dura y más liberadora con el municipio de Avellaneda, solo unos pocos cruzaron el puente Pueyrredón para buscar las bases para un volver a empezar.
Comenzaron a reunirse en un bar con billares que está al lado del hotel Bauen, muy cerca de Corrientes y Callao.
 En esas reuniones debatíamos sobre el rumbo que tenía que tomar el Movimiento.
Miguel lleva su mano derecha a su cara y acaricia su barba, pasan unos segundo y me cuenta que en una de esas reuniones asistió Fernando Gómez, un compañero mexicano que los había deslumbrado en el Festival de 1997 con una conferencia que sostuvo con verdadero conocimiento del tema: ¨ La imagen documental en Chiapas ¨.
Fernando les aportó la cuota de pensamiento y política zapatista que el Movimiento necesitaba. Y de ese encuentro surgió la tercera idea funcional, muy zapatista, por cierto: la humildad, la paciencia y la perseverancia en la organización y la voluntad, la inflexibilidad y la determinación en la confrontación
Con ese perfil el Movimiento comenzó a pensar en el tercer Festival Nacional.

No a los burócratas

Para comienzos del 2001 el Movimiento decidió convocar al Tercer Festival Nacional. En busca de apoyo recurrieron a funcionarios del instituto nacional de cine que no hicieron más que cerrarles las puertas y dejarlos en el pasillo. De esa experiencia surgió la siguiente idea funcional, más que una idea fue un sentimiento: no a los burócratas. No a los burócratas del cine, pero también no a los burócratas de la cultura; y no a los burócratas de la política.
- Consideramos al estado argentino como una administración colonial. Entonces, nosotros creemos que cada vez más el estado argentino se ha transformado en un administrador de los intereses de otros, de las metrópolis. Por otro lado, el INCAA es una cueva de corrupción, ahí se labura para los amigos. Es una institución corrupta como casi todas o todas.
 ¿Pero como hacen para producir ustedes?, le pregunto a Miguel notando que voz se hace más grave y más firme.
 Nosotros producimos igual, a nosotros no nos hace falta entrar en madeja del colonialismo estatal, y no nos hace falta entrar en la corrupción de los organismos en manos de los burócratas para poder producir. No es cierto que para producir documentales haga falta, lo que plantean que hace falta para ir a chuparle la teta del estado. Porque vos sabes muy bien que con una Mini DV, una 170, una computadora en tu casa podes un excelente documental.
En este momento en la pantalla se proyecta un documental que trata la problemática de la comunidad boliviana en Escobar, titulado: Tantakuy, tramas al sol. Es un documental hecho por un grupo de estudiantes de cine de Lujan, que seguramente no tuvieron que acudir al INCAA para producirlo. Se nota que esta hecho con una sola cámara, pero la calidad de la imagen y del sonido son estupendos.
Varios de los espectadores son de la comunidad boliviana y creo que una de las protagonistas del documental está sentada en la última fila de la platea.
Es una mujer de contextura grande y de rangos Coya. En la pantalla parece una mujer triste, pero en presencia parece todo lo contrario, parece una mujer muy alegre. Quizás su alegría se debe a que todos la estamos viendo en una película.

Nada de burocracia en el documental

Independiente de todo tipo de poder estatal e institucional, el Movimiento tuvo que afrontar varios escollos en su camino de transformación.
Ya avanzado el 2001 se toparon con otros burócratas. Un grupo de asociaciones y colectivos de documentalistas se reunían, dialogaban y acordaban con los funcionarios de De la Rua, en el instituto nacional de cine, la realización de concursos para recibir subsidios.
- Era algo tremendo lo que estaba sucediendo, mientras miles de desocupados hambrientos recorrían las calles revolviendo tachos de basura, estos burócratas se reunían con funcionarios estatales para pedir plata. Era una traición al pueblo que se movilizaba en contra del gobierno , recuerda Claudio con bronca en sus palabras.
Ante esta situación el Movimiento planteó, en una carta abierta, que se negaba terminantemente a participar de esas reuniones por considerar que eran una traición al pueblo que reclamaba en contra del gobierno y que más que acordar con los funcionarios había que enjuiciarlos.
De esa manera el Movimiento quedo aislado, tanto del estado y las instituciones, como de los demás grupos y colectivos documentalistas. La reacción de estos últimos no se hizo esperar. Los grupos de documentalistas, que se reunían con funcionarios para pedir subsidios, acusaron a los integrantes del Movimiento de sectarios, divisionistas y hasta de malas personas. A partir de ese episodio surgió otra idea funcional del Movimiento: nada de representantes, delegados, dirigentes, es decir burócratas del documental.
 Solo nos relacionamos con iguales y entre iguales, y cada uno se representa a sí mismo. Nadie decide por nadie y cada uno piensa con su propia cabeza , comenta Miguel mientras que Claudio asiente con la cabeza.
En septiembre de 2001, organizaron el Tercer Festival Nacional de Cine y Video Documental. El salto fue cualitativo. Más de veinte documentalistas participaron en la organización.
El 19 de diciembre de 2001, en un local prestado por el Medh, se realizó la primera reunión multitudinaria. Ahí se concretó la convocatoria a todos los realizadores del país a participar de la construcción del Movimiento de Documentalistas. Esa misma noche se movilizaron a la Plaza de Mayo, y también al día siguiente.
El 19 y 20 de diciembre de 2001 el pueblo argentino salió a las calles y al grito de ¨ que se vallan todos ¨ derribó al gobierno de De la Rua.
Esta crisis política produjo una constatable nueva realidad: el surgimiento de relaciones sociales independientes del sistema y la cultura dominante.
En el Movimiento la mayoría de los documentalistas se comprometió sin dudar con el nuevo movimiento social en marcha junto a las asambleas populares, los trabajadores de las empresas recuperadas, los movimientos de trabajadores desocupados, los movimientos campesinos. De allí su pujanza y protagonismo en el terreno de la comunicación y la producción audiovisual en el presente.
Luego del 20 de Diciembre de 2001, el Movimiento inicio una nueva etapa. El Movimiento de Documentalistas creció cuantitativa y cualitativamente. En la organización y en la producción. En la formación y en la difusión de la actividad documentalista. A nivel nacional e internacional. Entre los documentalistas, entre los trabajadores de la cultura y en el seno de los nuevos movimientos sociales.

Movimiento Internacional

El Movimiento de Documentalistas se convirtió entre los años 2002 y 2003 en un Movimiento Internacional.
- Comenzamos a conocer y compartir las experiencias de realizadores de otros países del mundo, tan oprimidos y explotados como el nuestro  las luces del teatro disminuyen su intensidad, mientras Miguel me sigue contando:
 En este contexto organizamos el primer Festival Internacional del Documental Tres Continentes Buenos Aires 2002. Y al año siguiente realizamos un acuerdo con la Asociación de Documentalistas de Sudáfrica para realizar el Segundo Festival Internacional, en Johannesburgo. Y el tercero se realizo en Asia, en India.
Durante el Festival, se construyó el Movimiento Internacional del Documental Tres Continentes, Asia, África y América Latina y se redactó una declaración inaugural que se pronuncia por la plena vigencia de los derechos humanos en todo el mundo, contra todas las formas del colonialismo y por el derecho a los pueblos a revelarse contra la opresión.
De esta forma el Movimiento confirma en la práctica la idea que le dá su carácter más acabado: el Movimiento de Documentalistas es soberanamente solidario con los trabajadores explotados y los pueblos oprimidos del mundo.

Un espacio de difusión

- Agradecemos a los organizadores del Festival por este espacio de difusión, ya que es muy difícil encontrar espacios como estos que le den voz a los realizadores y a los protagonistas de los documentales , son las palabras de Diego Romero, realizador del tercer documental en exhibición: ¨ En busca de Ayni ¨.
Diego es un joven entusiasta que tiene la posibilidad de que varias personas puedan disfrutar de su primer trabajo documental en este Festival, el cual tiene como característica principal la exhibición de trabajos de índoles sociales que se solidarizan con los pueblos oprimidos.
Quizás allá una búsqueda del Ayni en muchos de nosotros, varios estamos en este camino, y necesitamos de muchos de esos valores de reciprocidad, de comunión y de trabajo colectivo.
Y que mejor manera de empezar esa búsqueda que aquí, en un Festival donde no solo se muestra un documental, sino que se lo puede debatir, se puede confrontar ideas y al finalizar de ver el documental la sala se transforma en una asamblea, sin más pretensiones que transformar la realidad.

Nota de lector sobre la crónica de Romina Giménez

La crónica titulada Moebius: “Un viaje hacia otra dimensión” empieza con un dialogo entre dos mujeres, donde el tema en cuestión es la planear las próximas vacaciones de verano. Es un dialogo que funciona como entrada narrativa, y continua con una descripción sobre el tema a tratar.
Tiene una estructura por bloques con diferentes subtítulos que sirven como transición sobre lo que se hablara.
Al leer la crónica puedo encontrar algunas intervenciones de la cronista haciendo observaciones o teniendo una mirada critica sobre lo que cuenta.
Con respecto a los personajes, las dos mujeres que aparecen al principio manteniendo un dialogo son el puntapié inicial de la crónica. Solo se vuelve a saber de ellas en el cierre, en la conclusión. Mientras que en el cuerpo de la crónica aparece como personaje principal Horacio, el dueño de una empresa de turismo místico.
Puedo notar un buen trabajo de campo y de investigación. La cronista nos muestra con clarita de que se trata el turismo místico. Brinda información precisa y necesaria para el lector.
La utilización del discurso directo le permite al lector formar una imagen de los protagonistas o el protagonista.
La crónica tiene una estructura cronológica múltiple. Por momentos coincide el tiempo de la historia con el tiempo del discurso, y en otros el tiempo de la historia se remonta al pasado.
Al no haber escuchado nunca sobre este tipo de travesías, la crónica me permitió conocer un turismo que, como dice allí, no tiene publicidad, o por lo menos del tipo comercial, y generó en mí la inquietud por conocer más.